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Un pais al límite Grisbel Escobar y Dr. Martin Carballo, Miembros de la IAS trabajando en Venezuela

Grisbel Escobar es la directora de la Asociación Civil para Mujeres Unidas por la Salud (MUSAS), una organización creada para dar apoyo a mujeres viviendo con VIH en Venezuela. El Doctor Martin Carballo es un infectólogo coordinador de la unidad de VIH en el Hospital Universitario de Caracas desde 1998. También es miembro del comité de resistencia antiretroviral y es asesor de las pautas de tratamiento antirretroviral en Venezuela. En medio de la actual crisis en Venezuela, estos dos miembros de la Sociedad Internacional del SIDA (IAS) están compartiendo lo que está sucediendo sobre el terreno en el país en esta edición especial de #IASONEVOICE. Esta es su historia ...

“No sólo fue Venezuela uno de los primeros países en controlar la malaria, sino que también fuimos el primer país fuera de los Estados Unidos en tener el insecticida DDT.”

Venezuela se encuentra en una grave crisis social, económica y política. Antes de esta situación, Venezuela fue uno de los primeros países de América Latina en ampliar nuestras directrices para proporcionar tratamiento a todas las personas que viven con VIH, independientemente del recuento de CD4. No sólo fue Venezuela uno de los primeros países en controlar la malaria, sino que también fuimos el primer país fuera de los Estados Unidos en tener el insecticida DDT. De hecho, durante la Guerra del Pacífico, el paludismo mató a más soldados estadounidenses que las fuerzas japonesas y fue un epidemiólogo venezolano especializado en el paludismo quien ayudó a controlar el brote y a controlar, simultáneamente, la malaria en nuestro propio país.

Todo esto comenzó a cambiar en 2013, cuando la inflación se disparó en Venezuela, profundizando la crisis económica y provocando protestas masivas. La economía cayó más profundamente en la recesión mientras que hubo un decline de los precios globales del petróleo en los años siguientes.

La calidad de la atención que brindamos a las personas se ha deteriorado progresivamente.

Hoy en día, Venezuela representa la mayoría de los casos de malaria en América del Sur, con tres o cuatro casos por semana sólo en el Hospital Universitario de Caracas. Además de esto, estamos viviendo los peores momentos de la epidemia del VIH en nuestro país. Desde 2013, no ha habido suministros para las pruebas de resistencia a los medicamentos y no hay reactivos para la prueba de CD4 o carga viral. La calidad de la atención que brindamos a las personas se ha deteriorado progresivamente y tenemos cientos de pacientes desesperados.

Las medidas de prevención ya no están en su lugar, con casi ningún suministro de condones masculinos o femeninos para distribuir, y el suministro de ART se detiene cada pocos meses durante uno o dos meses a la vez, lo que es terrible para la adherencia del paciente.

Los efectos de la crisis en la asistencia sanitaria se están haciendo sentir más allá del VIH. En los hospitales más grandes, no tenemos radiografías, exámenes de sangre o incluso los requisitos mínimos para proporcionar la atención adecuada a la gente. Los laboratorios funcionan a media máquina, haciendo sólo las pruebas básicas, y nos faltan muchos medicamentos, incluyendo antibióticos.

“Necesitamos que nuestro gobierno garantice todos los suministros médicos en hospitales públicos para que las personas con VIH sean tratadas sin ninguna discriminación.”

Los mecanismos están fallando y por lo tanto tenemos deficiencias en todos los aspectos de la atención, pero algunas de las situaciones más preocupantes están ocurriendo entre las poblaciones más vulnerables del país.

Muchas mujeres embarazadas ni siquiera pueden acceder a las pruebas de VIH de manera oportuna, lo que resulta en un diagnóstico tardío y aumenta el riesgo de transmisión durante el embarazo o el parto.

Otras poblaciones clave, como la población indígena Warao que vive en Delta Amacuro, tienen una prevalencia de VIH de casi el 10%.

La crisis alimentaria está llevando a que las madres pierdan rápidamente peso y el alto costo de vida no les permita comer tres comidas al día. Tenemos testimonios de usuarias que han perdido más de 20 kilogramos. En su mayoría comen una vez al día, pero a veces no tienen nada. Hay mucha hambre.

Otras poblaciones clave, como la población indígena Warao que vive en Delta Amacuro, tienen una prevalencia de VIH de casi el 10%, según las últimas investigaciones. Algunas barreras son geográficas, ya que se tarda 10 horas de viaje en avión, carro y barco para llegar a su ubicación, lo que limita aún más su acceso al tratamiento. También hay barreras culturales, ya que no hablamos el mismo idioma. Esto hace difícil la comunicación, lo cual es vital para asegurar que entiendan la enfermedad y comprendan cómo el tratamiento mejora su salud. En este tipo de crisis de salud, estos son los grupos que más sufren.

“Por favor, únanse a nosotros como miembros de la IAS y hablen sobre la crisis que está paralizando a Venezuela.”

Venezuela necesita desesperadamente ayuda. Ayuda, que se puede traducir en dinero, pero es importante recordar que el dinero por sí solo no puede resolver todo; Necesitamos ayuda técnica, logística y otras formas de apoyo. No hay comida, no hay seguridad, no hay repuestos para los carros y no hay noticieros. Es una tormenta perfecta de cosas que están funcionando mal.

A medida que vimos empeorar la situación, MUSAS inició acciones de sensibilización en foros nacionales e internacionales. En 2016 presentamos una carta al IAS en la XXI International AIDS Conference (AIDS 2016), firmada por 80 organizaciones venezolanas para concienciar sobre el deterioro de la respuesta nacional al VIH y el SIDA en Venezuela e informar sobre el declive de los componentes de atención y prevención.

Tenemos que aprovechar estos esfuerzos para instar a nuestro gobierno a proporcionar protección social a todas las personas que viven con el VIH que lo requieran, especialmente proporcionando suplementos nutricionales y fórmulas lácteas para las madres que lo necesiten. Necesitamos que nuestro gobierno garantice todos los suministros médicos en los hospitales públicos para que las personas con VIH sean tratadas sin ninguna discriminación. Necesitamos inversiones y priorización de los medicamentos antirretrovirales y la distribución en el país.

INVOLÚCRATE

Involúcrate y haz un donativo para apoyar a Venezuela. Acción Solidaria es una organización no gubernamental trabajando en primera linea en la respuesta al VIH en Venezuela. Fundada por el miembro de la IAS Feliciano Reyna, están distribuyendo medicamentos antiretrovirales a gente que vive con VIH.





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Partes de esta entrevista han sido editadas o condensadas para mayor claridad.